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EL IMPERDIBLE

Lula contra las cuerdas pero no nocaut

Por Ricardo Roa para el diario Clarín.

Jueves 25 de Enero de 2018

 Artículo extraido del diario Clarín - Por Ricardo Roa

Lula sacó el peor de los resultados que podía sacar: tres a cero y encima un juez pidió subirle a 12 los 9 años y medio iniciales del juez Moro. El Tribunal lo dejó contra las cuerdas. Pero no está nocaut.

A partir de ahora se abre para él un impredecible y estrecho camino judicial de tres vías. Y para Brasil se abre un camino de incertidumbre y de tensión política hasta las presidenciales de octubre. Y probablemente hasta después de las elecciones.

Si el fallo hubiese sido dividido, la condena no habría quedado firme y Lula quedaba habilitado para apelar. Resultado: nada le impediría presentarse como candidato. Pero los tres jueces bloquearon esa posibilidad.

La primera de las vías que le queda pasa por pedir aclaraciones a los jueces que confirmaron y aumentaron su condena por corrupción y lavado de dinero. Se llama recurso de declaración y es casi una formalidad: una vía que termina en un punto muerto.

La segunda vía está cantada: ir en paralelo al Tribunal Electoral para que valide su candidatura. ¿Puede ser inscripto estando condenado con fallo unánime? Podría. Aunque luego el mismo Tribunal podría meter la marcha atrás y anular la candidatura en plena campaña ante impugnaciones opositoras, que seguramente las habrá y en cantidad.

La ley dice que un condenado como Lula no puede ser candidato. Los abogados de Lula dicen que pedirán que esa ley sea declarada inconstitucional.

La tercera y última vía es presentarse ante la Corte Suprema. En Brasil hay dos: una para las cuestiones constitucionales y otra para el resto. Es muy difícil que revisen una sentencia por unanimidad en segunda instancia. Pero varios de los jueces de esos tribunales superiores fueron designados por Lula.

En ninguna instancia Lula la tiene fácil. Más bien la tiene muy difícil. Pero Brasil es Brasil: cuenta con una justicia que va mucho más a fondo que la nuestra contra la corrupción. Y cuenta también con una justicia que autorizó a un alcalde preso ser candidato y a un diputado preso salir a trabajar. ¿Y adónde va a trabajar cada día? A la Cámara de Diputados. Eso sí: duerme en la cárcel.

Está todo por verse con un Lula que acumula ocho causas por corrupción. Incluso la posibilidad cierta de que vaya preso. Y como se ve, la posibilidad de que vaya preso y que a la vez sea candidato.

La investigación brasileña es una radiografía de la corrupción de los gobiernos populistas de la región. La corrupción investigada es nuestra corrupción. Con Odebrecht el lulismo exportó coimas y negocios por gran parte de América Latina. Hay dos ex presidentes de Perú y un ex vicepresidente de Ecuador detenidos. Y esa mugre nos salpica: aquí tenemos a De Vido y no sólo a De Vido.

Pero en un punto el lulismo y el kirchnerismo no se tocan. Lula perfeccionó la corrupción como los Kirchner pero nunca fue chavista al modo de los Kirchner. Buscaba más el consenso y la negociación que el conflicto.

Una buena parte de los brasileños celebró el porrazo de Lula aunque Lula sea el candidato que lidera por lejos las encuestas. Su fuerte está en los sectores pobres, sobre todo del nordeste. Si no es Lula ¿habrá otro del Partido de los Trabajadores capaz de retener esos votos? No hay a la vista un candidato que enamore en el arco anti Lula. Si no aparece, es probable que gane el voto bronca contra la política. Y eso es tan peligroso como que puede ser pasto para cualquier aventura.

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