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EL IMPERDIBLE

La transición de Macri en medio de acechanzas

Por Ricardo Kirschbaum para Clarín

Domingo 24 de Diciembre de 2017

 Artículo extraído del diario Clarín – Por Ricardo Kirschbaum

La transformación de una coalición electoral a una de gobierno es un desafío que Macri no tiene en su agenda.

Cambiemos, que es una coalición, parece inclinarse en los hechos más por ser una coalición electoral que de gobierno. Con eso ha conseguido llegar a la Casa Rosada y, luego, derrotar a Cristina Kirchner y al peronismo. Ha demostrado tener fuerza electoral pero ese atributo, en la Argentina, es perenne. Al mismo tiempo, compite con fuerzas políticas que intentan imponer en la calle lo que no han podido conseguir en las urnas. Unos por su declinación política, salpicadas de escándalos de corrupción, y los otros por su condición de minoría permanente, que no los incomoda.

La alianza del oficialismo con el peronismo no kirchnerista para sacar leyes trascendentes es coyuntural y ha servido. Es un servicio mutuo e inestable, como se ha visto. De nuevo, primero lo económico. Estas reformas prometen aliviar los déficit provinciales, que es una urgencia para lo que se hace aparecer segundo, que es político y apunta al poder. El macrismo piensa en su futuro, los gobernadores también y no sólo ellos. Nada nuevo en nuestra historia. Alfonsín soñó su tercer movimiento histórico. Menem, la re-re. Kirchner la sucesión matrimonial indefinida. Endemia de búsqueda de hegemonías que la democracia rechaza.

El Gobierno necesita una coalición más sólida. No para repetir esos sueños de eternidad, que terminan en pesadilla, sino para darle más espesura a su acción política. Cuando se habla tanto de gobernabilidad es porque algo importante está faltando y, es precisamente, de lo que se habla. El kirchnerismo y la izquierda confluyeron de hecho en el objetivo trabar o impedir la función del Congreso, apostando al fracaso anticipado de Macri y a una nueva crisis institucional. Cristina está verdaderamente en dificultades tras el fallo de Cámara que confirma la acusación de encubrimiento por la AMIA. Tiene otras causas por corrupción. Este es el contexto en el que el kirchnerismo lanzó esta brutal embestida.

Golpeando a Macri y a sus aliados, también golpea a los gobernadores y al peronismo no K que trata reorganizarse sin Cristina, el kirchnerismo ha entrado en una dinámica de intensa radicalización. Se verifica en las votaciones legislativas y en las acciones directas en la calle.

El kirchnerismo no ofrece futuro, solo resistencia.

El repetido juego de naufragios es suicida. Este tipo de oposición es un desafío al Gobierno y a los opositores moderados. Y también una oportunidad para darle más consistencia y fortaleza a la transición de modelos que hoy intenta el gobierno de Cambiemos.

El péndulo histórico es una constante. Sus resultados, también.

Porque, se diga lo que se diga, hubo daño en la base de sustentación de Macri. Esta pérdida ¿puede recuperarse? Todavía la polarización le sirve para que esa coalición electoral se exprese en las urnas por contraste. Eso solo puede ser insuficiente.

No se ha invertido talento -más aun se ha rechazado-en una estrategia política más abarcadora que transforme esa coalición en una coalición para gobernar.

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