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EL IMPERDIBLE

La mala noticia con el dólar es que la Argentina importa más billetes de los que genera

Por Hernán De Goñi para el diario El Cronista.

Viernes 22 de Diciembre de 2017

Artículo extraido del diario El Cronista - Por Hernán De Goñi

Por suerte para el Gobierno, el déficit en la cuenta corriente es un dato tan técnico que solo genera preocupación entre los economistas y los analistas de Wall Street. Lo real es que se trata del dato más preocupante de la coyuntura económica que atraviesa el gobierno de Mauricio Macri en el mediano plazo, pero no tiene el mismo impacto que la saga de la inflación, el aumento de las jubilaciones o la evolución del déficit fiscal, por mencionar algunos.

De acuerdo a los datos difundidos ayer por el Banco Central, en el tercer trimestre este rojo llegó a u$s 8683 millones, lo que implica un salto interanual de 200% frente al mismo período del año anterior. La causa principal es un incremento de 24% en las importaciones, contra una variación casi nula de las exportaciones, que fue de -0,2%. A eso se le agregó un mayor déficit en la cuenta servicios, con un crecimiento de 28,6% y otro salto de 46,5% en el saldo negativo de la cuenta de ingresos primarios, ya que el rojo por intereses de la deuda se elevó 66% anual y la salida de utilidades y dividendos creció 28,3%.

Según el cálculo de Ecolatina, en el acumulado de los últimos cuatro trimestres, el déficit de cuenta corriente sobre el PBI alcanzó el 4,5%., el peor rojo de cuenta corriente desde 1998.

En resumen, lo que traduce este indicador es que el gradualismo no es para siempre. Tanto la entrada de dólares para financiar al Tesoro (pero también a las provincias) como el ingreso de divisas atraídas por la tasa de interés real positiva, están conteniendo al tipo de cambio y por esa razón es más negocio importar que exportar. En la medida en que esta situación no se revierta, al Gobierno el zapato le apretará en dos lugares distintos: complicará todavía más a los exportadores (poniendo presión sobre el empleo y sobre las inversores que tienen como destino otros mercados externos) y hará más difícil el circuito de endeudamiento al Gobierno, ya que la cuenta de intereses continuará en alza y potenciará aún más este contexto.

El Banco Central puede lucir un récord de reservas a fin de año, ya que a primera vista es el único que recibe un beneficio directo por la entrada de dólares. La contracara es que los pesos que emite para comprarlos tienen que ser absorbidos por Lebac a una tasa superior a la devaluación esperada (que hace rato dejó de ser equivalente a la inflación). Pero si el Gobierno no encuentra una forma genuina de crear dólares (la lógica es con exportaciones más competitivas) el gradualismo crujirá más rápido de lo que se espera. El día que esta encrucijada deje de ser de interés de los técnicos, el Gobierno tendrá un problema serio.

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