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SINDICALISMO

La CGT se dirige hacia una nueva ruptura

Diferencias irreconciliables a la hora de enfrentar al Gobierno generan una división entre dos sectores internos.

Sábado 12 de Agosto de 2017

 La CGT se encamina hacia una nueva ruptura producto de las internas y la falta de consenso para ejecutar una estrategia común en su vínculo con el Gobierno.

Esta división se produciría luego de la movilización de protesta del 22 de este mes o hasta quizás ese mismo día, en la Plaza de Mayo.

El detonante de la nueva división radica en las diferencias para seguir la hoja de ruta de reclamos que se acordó el 28 de junio pasado durante un plenario sindical en el que el triunvirato de mando de la central fue otra vez blanco de abucheos y silbidos por dilatar un plan de lucha.

De ese modo se ponen en evidencia las diferencias que hay y las dos posturas que se han generado: la más dura, que pretende activar un paro nacional en septiembre, y otra más moderada, que apuesta a conservar el diálogo y la negociación con la Casa Rosada hasta después de las elecciones generales de octubre.

La fractura se concretaría justo cuando el comando colegiado que integran Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña había aceptado negociar para fin de año un liderazgo único en la CGT y cuando algunos sectores disidentes se habían acercado para avanzar hacia una reunificación casi plena. Este debate quedó ahora postergado por una interna en estado de efervecencia.

En el nuevo mapa, quedaría de un lado el ala más moderada de la CGT, cuyos integrantes son "los Gordos" (grandes gremios de servicios) y "los independientes" (Uocra y los estatales de UPCN y Obras Sanitarias). El liderazgo de este sector lo lleva Héctor Daer (Sanidad), que manifestó en reuniones reservadas su desacuerdo con la movilización del 22 y con llamar a un paro general.

Del otro lado quedaría un bastión aparentemente más combativo, dispuesto a resistir cualquier intento oficial de una reforma laboral. En este grupo, en el que domina la variedad de sectores, se encuentran los gremios que responden a Hugo Moyano y a Luis Barrionuevo, pero también el puñado de organizaciones que integran la Corriente Federal, que encabeza el bancario Sergio Palazzo.

En el medio, ni en un lado ni en el otro, hay otro grupo influyente que aún no definió su postura, pero que podría inclinar la balanza e irse con "los Gordos". Se trata de los 40 gremios que integran el Movimiento de Acción Sindical Argentina (MASA), que lidera el taxista Omar Viviani.

El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, ya está al tanto de la inminente fractura de la CGT. Su sensación es ambivalente: celebra que la central atomizada perderá poder de fuego y negociación, pero su preocupación creció porque percibe un escenario de mayor conflictividad con los "muchos o pocos" gremios que no estén dispuestos a negociar con el Gobierno.

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